Ir al contenido principal

Entradas

Declaración de intencións

Un texto magnífico de John Senior. Este señor se murió en 2004. Fue profesor de Literatura en la Universidad de Kansas. Escribió un libro memorable: La restauración de la cultura cristiana. Unos argentinos arrojados y luchadores lo publicaron en la editorial Vórtice. Supongo que en buena parte el texto es fruto de su experiencia docente. En la Universidad de Kansas puso en marcha un programa sobre Historia de la Literatura que tuvo unos resultados sorprendentes tanto de éxito de asistencia como de frutos espirituales de conversión, verdaderamente inimaginables. Natalia Sanmartín, escribió una presentación del libro y en ella refiere algunas de aquellas experiencias. El texto es magnífico. Es nuestro programa. 
Entradas recientes

Por qué la Misa tradicional (1)

Una pregunta que debe ser respondida. En la actualidad, en el Reino de Galicia, se celebra la Misa tradicional con cierta regularidad, -que sepamos-, en tres localidades, o eso se pretende. Contestar a la pregunta de por qué se celebra, es una justificación de nuestra asistencia, una reafirmación de nuestro compromiso y una invitación a sumarse al acontecimiento, éste sí el más grande que vieron los siglos.  

Andar a velas vir ou ir ao miolo

Joseph Shaw, presidente da Latin Mass Society , profesor de Filosofía en St. Benet’s Hall, abordou, na jornada de estudos sobre “Novo e Velho Modernismo. Raices da crise da Igreja”, celebrada em Roma o pasado 23, o problema de como defenderse hoje ante os constantes ataques a Fe católica com que nos desexuamos todos os días. Aquí recolhemos só o primeiro dos seus apontamentos.   

Pedro, dormido e encadeado

Se, quando a nave de Pedro bordea os abismos, parecese que o piloto está a dormir ou que manobra temerariamente, non imos tremer. Para salvarmos as situacións máis perigosas, posuímos o medio seguro da oración, da que o santo sacrifício da Misa é o corazón. O dito vem inspirado polos comentarios que se fan, en El año litúrgico , a festa dos Santos Apóstolos Pedro e Pablo.